Punta Carbide para drill

punta carbide para drill

La punta carbide para drill es la adecuada para retirar uñas postizas. Se trata de una punta que tiene un poder de desgaste enorme aunque con un «toque» de seguridad gracias a la parte redonda de la parte superior.

El acrílico es un material muy duro, por eso necesitas plumas resistentes capaces de aguantar la vibración y erosión. Además prácticamente al mismo tiempo que limas estás puliendo, por que los acabados que consigues son exquisitos.

Para que sirve una punta carbide de drill

Las puntas Carbide retiran el polímero y monómero muy bien. Eso si, se suele hacer usando una velocidad algo baja para quitar material poco a poco y no sobrecalentar el dedo. Ya sabes, si te has pasado con el acrílico y aun no manejas bien la proporción, puedes desgastar el cuerpo fácilmente.

Recuerda, al ser tan abrasiva no puedes arriesgarte a pasarte o puede que llegues a la uña natural sin darte cuenta. Nunca debes utilizar la punta carbide para drill sobre la uña natural.

Con la pluma de torno carbide también puedes dar forma y refinar la uña una vez seco el acrílico aunque no es lo más habitual. Pero como tiene una punta de seguridad (es redonda en su extremo superior) puedes acercarte al borde de la uña sin dañar la piel.

Lista para comprar puntas carbide para drill

Modelos y materiales de la fresa Carbide

Básicamente nos encontramos ante una de las puntas más icónicas del mercado. Es una de las primeras puntas que utilizan los estudiantes y de las más demandadas por las profesionales. Ya que uno de los principales motivos para usar un drill es ahorrar tiempo y esfuerzo quitando uñas de gel, esta punta se ha hecho muy popular.

Aunque se fabrican en diferentes materiales, debes saber que ambas duran bastante tiempo, por lo que al ser reutilizables ahorras dinero a largo plazo.

¿En que se diferencian las Puntas de torno Carbide del resto?

Los distintos tipos de punta Carbide se diferencian en la forma de la punta, el grosor del grano y el material. Pero antes de nada queremos darte un consejo, no te obsesiones con la decisión. Al final, aunque muy diferentes, todas son aptas y puedes conseguir resultados identicos, eso si, con formas de trabajar y pautas distintas.

Formas de la fresa carbide

  • Punta recta: La más clásica, la de toda la vida. Es un cilindro perfecto recto por todos sus lados. Siempre se ha utilizado para desgastar el acrílico y acostumbrase a ella es cuestión de practica.
  • Punta de seguridad: Se ha impuesto en los TOPs. Su punta redondeada hace que puedas acercarte más a la piel sin dañar el dedo al no tener un borde tan recto y afilado como la clásica. Resumiendo, este tipo de fresa te permite apurar más sin llegar a rozar la piel.

Grosor del grano

En este punto nos vamos a detener poco tiempo. Hay varios grosores para el grano o dibujo de la superficie de la broca carbide.

  • Medio o grueso: Es el que mejor quitar el acrílico gracias a que su poder de desgaste en mayor. También se puede utilizar un grano grueso para eliminar callosidades duras.
  • Fino: Viene bien para alisar e igualar la superficie del acrílico una vez seco cuando estás construyendo uñas. Es el paso previo a usar una lima de mano.

Materiales de la fresa carbide

Como ya hemos mencionado más arriba, otro de las características diferenciadoras, es el material de construcción. Aunque en un primer momento no parezca importante, pueden determinar tu flujo de trabajo.

  • De metal: Suelen estar hechas de carburo, tungsteno o titanio quirúrgico. Son resistentes y necesitan un mantenimiento adecuado. Aunque desgastan como ninguna, tienen un problema de calentamiento. Seguramente su único punto en contra. El metal y la fricción no son buenos amigos, por lo que va a limitar tu velocidad de trabajo teniendo que hacer pequeñas pausas y usar velocidades muy bajas para no quemar los dedos de la persona en cuestión.
  • De cerámica: Es desde luego el material más innovador de las últimas décadas en multitud de segmentos. Las puntas Carbide de cerámica no se calientan tanto como las de metal. Debido a su composición (que suele ser una aleación) se mantienen «frías» durante más tiempo. También hay que aprender a usarlas de eso no hay duda, pero lo cierto es que su capacidad para quemar en mucho menor que las que hasta ahora reinaban en el mercado. Un tipo de punta muy aconsejable.